Pericial caligráfica · Cartagena y comarca · Desde 1996

Perito calígrafo en Cartagena

Determinamos si una firma o un escrito los hizo quien parece haberlos hecho, y lo explicamos en un informe pericial que se aporta al procedimiento. Trabajamos en Cartagena y su comarca desde 1996, por encargo de particulares, de empresas, de despachos y por designación judicial.

En corto · ¿Qué hace un perito calígrafo en Cartagena?

Compara el documento discutido con escritos auténticos de su supuesto autor y concluye si salieron de la misma mano. En Cartagena la mayoría de los encargos vienen del tráfico mercantil: pagarés y reconocimientos de deuda entre proveedores, avales personales y actas de comunidades de la costa. El informe se aporta al pleito y lo ratificamos ante los juzgados de Cartagena si el tribunal nos cita. Presupuesto cerrado antes de empezar y primera valoración sin coste.

Lo que más nos llega de Cartagena

Cada zona tiene su tipo de pleito, y el de Cartagena tiene un sesgo claro: documentos entre empresas y documentos de comunidades. Estos son los cuatro encargos que más repetimos aquí.

Pagarés y reconocimientos de deuda entre proveedores
El pago aplazado es la forma habitual de trabajar entre empresas de la comarca, y con él llegan sus problemas: la firma del librador que el titular niega, el pagaré que se firmó en blanco y se rellenó por otra cantidad, o el importe retocado después. Lo contamos entero en peritaje de cheques y pagarés.
Avales y fianzas personales
Alguien aparece avalando una operación mercantil y sostiene que esa firma no es suya, o que firmó otra cosa. Aquí se estudia la firma y, muchas veces, también si el texto que la rodea se escribió antes o después de firmar.
Actas y firmas de comunidades de propietarios
En la costa y en La Manga hay mucha comunidad con propietarios que no residen aquí. Se discuten hojas de asistencia, delegaciones de voto firmadas por un tercero y actas con firmas añadidas después de la reunión.
Documentos de empresa
Albaranes, partes de trabajo, contratos de suministro, finiquitos y poderes con firmas discutidas, o con cláusulas e importes modificados después de la firma: peritaje de documentos alterados.

También atendemos aquí los encargos de siempre: firmas falsas en contratos y documentos bancarios, testamentos ológrafos discutidos entre herederos y escritos anónimos en conflictos laborales o vecinales.

Cuando el documento está en el banco o en el juzgado

Es la situación normal en los asuntos mercantiles, y la que más veces bloquea a la gente: el pagaré original está depositado en la entidad o ya forma parte de las actuaciones, y nadie sabe cómo hacérnoslo llegar. La respuesta es que no hay que moverlo. Su abogado puede pedir que se aporte el original a los autos o que se nos permita examinarlo donde esté, y nosotros nos desplazamos a Cartagena con el material necesario y lo estudiamos allí mismo.

Esto importa más de lo que parece, porque en un pagaré casi todo lo decisivo —la presión del trazo, el orden en que se cruzan las tintas, los raspados y el fondo de seguridad del impreso— solo se ve en el papel. Con una fotocopia se puede empezar, pero no se sostiene un informe serio.

El documento firmado a pie de obra, en el muelle o sobre el capó

Hay una familia de documentos que en esta comarca llega más que en ninguna otra, por el peso del puerto, del valle de Escombreras y de la industria auxiliar: albaranes de entrega, partes de trabajo, hojas de ruta, recepciones de material y partes de horas. Son papeles que nadie firma sentado en una mesa. Se firman de pie, con prisa, apoyando sobre una carpeta, sobre una caja o sobre el capó de una furgoneta, a veces con guantes y a veces con el papel en el aire.

Eso tiene una consecuencia técnica que conviene conocer antes de discutir una de estas firmas: una firma hecha así no se parece a la del DNI, y no por eso es falsa. La falta de apoyo cambia la presión y la estabilidad del trazo; la prisa acorta la firma y se come remates; una superficie blanda o irregular introduce temblores que no son del titular sino del soporte. Comparar un albarán firmado en el muelle contra una escritura notarial firmada en el despacho del notario, sin tener en cuenta la diferencia, lleva derecho a una conclusión equivocada.

Por eso, en estos encargos, pedimos material de comparación de la misma naturaleza: otros albaranes, otros partes, otras firmas de campo del mismo trabajador o del mismo administrador. Si solo hay firmas «de mesa», el informe lo dice y gradúa la conclusión en consecuencia.

El papel autocopiativo: cuando el «original» no lleva presión

Esta es la trampa más habitual en los documentos de empresa de la comarca y merece un apartado propio, porque echa abajo muchos encargos antes de empezar. Los albaranes y los partes van casi siempre en talonarios autocopiativos: se escribe en la hoja de arriba y la de debajo recibe una copia que no está hecha con el bolígrafo, sino con unas microcápsulas de colorante del propio papel que se rompen por la presión.

La consecuencia es importante: la copia no lleva tinta del útil ni surco. Reproduce el recorrido del trazo, pero pierde justo lo que más decide en un peritaje —la presión real, el relieve en el reverso, el orden en que se cruzan las tintas, los retoques—. Y hay un detalle que complica las cosas: en la práctica, quien entrega se queda muchas veces con la copia y quien recibe se queda con el original, así que la hoja que usted guarda en el archivador puede no ser la que hace falta.

Qué hacer con esto. Cuando nos llame por un albarán o un parte, dígalo expresamente: si lo que tiene es la hoja de arriba o una copia de colores. Con la copia se puede trabajar sobre la forma del trazo y cotejar la firma, y muchas veces basta; pero si lo que se discute es si el importe se añadió después o si la firma está retocada, hay que localizar la hoja original, que suele estar en poder de la otra parte o en el talonario. Pedirla a tiempo es parte del trabajo, y es mejor saberlo el primer día.

Dónde actuamos

Si su asunto es de la Vega Media, lo verá mejor explicado en perito calígrafo en Molina de Segura. Atendemos encargos en Cartagena y en toda su comarca, y comparecemos en los juzgados de Cartagena cuando el tribunal nos cita a ratificar: Cartagena, La Unión, Fuente Álamo, Torre Pacheco, Mazarrón, San Javier, San Pedro del Pinatar, Los Alcázares y las localidades del Campo de Cartagena y del Mar Menor. Trabajamos también en el resto de la Región de Murcia y en la provincia de Alicante.

Estamos colegiados con el número 4828 en el colegio profesional de la Región de Murcia del que salen las listas de peritos que se remiten a los juzgados, y ejercemos desde 1996. La trayectoria completa está en sobre el perito.

Cómo empezamos

Con una fotografía. No hace falta que suba a Murcia ni que nos traiga nada el primer día: mándenos una imagen nítida del documento por WhatsApp o por correo, cuéntenos en dos líneas qué se discute, y le diremos sin coste si el estudio tiene recorrido y qué escritos de comparación hay que reunir. Si lo tiene, le pasamos un presupuesto cerrado por escrito antes de empezar, y usted decide. Si quiere ver antes el procedimiento entero, está en cómo se encarga un peritaje; la forma de hacer la foto, en peritaje a distancia; y de qué depende el precio, en honorarios.

Si el asunto es un juicio cambiario, dígalo al llamar: los plazos de oposición son muy cortos y esos encargos los ponemos los primeros. Nada de lo que nos cuente sale de aquí, tampoco el hecho de habernos consultado.

Preguntas frecuentes sobre el peritaje caligráfico en Cartagena

¿Comparece en los juzgados de Cartagena?

Sí. Cuando el tribunal nos cita, acudimos a la vista a ratificar el informe, explicarlo y responder a las preguntas de las partes. Cartagena y su comarca son ámbito habitual de actuación, no un desplazamiento excepcional.

Un proveedor me reclama un pagaré con una firma que no es mía. ¿Qué se puede demostrar?

Si hay firmas auténticas suyas con las que comparar, se puede concluir si esa firma salió de su mano o no. Además se estudia si el texto y el importe los escribió quien firmó, y si hay raspados o cifras retocadas. Para esto último hace falta el pagaré original: la fotocopia borra justo las señales de la manipulación.

Firmé el pagaré en blanco y lo rellenaron por otra cantidad. ¿Sirve de algo el peritaje?

Sí, aunque aquí la firma no se discute. El estudio se dirige al texto: quién lo escribió, si se escribió todo de una vez o en momentos distintos, con qué instrumento y si su colocación indica que se rellenó cuando la firma ya estaba en el papel.

Se discute una delegación de voto o un acta de mi comunidad. ¿Eso se perita?

Se perita igual que cualquier otro documento. Se compara la firma de la hoja de asistencia o de la delegación con firmas auténticas del propietario, y si se sospecha que el acta se completó después de la reunión, se estudia si hay añadidos posteriores y en qué orden se escribieron.

El original lo tiene el banco o está en el juzgado. ¿Entonces no hay informe?

Sí lo hay, y es lo más frecuente. Su abogado puede pedir que se aporte el original a las actuaciones o que se nos permita examinarlo donde esté depositado. Nos desplazamos a estudiarlo allí, con nuestro material, sin que el documento salga de su sitio.

¿Qué me va a costar?

No hay tarifa fija porque no hay dos encargos iguales. Miramos el caso, le damos un precio cerrado por escrito con lo que incluye, y usted decide antes de que empecemos. Esa primera valoración no se cobra. Lo explicamos en detalle en la página de honorarios.

Tengo un requerimiento con plazo. ¿Da tiempo?

Dígalo al llamar. Los plazos de oposición en el juicio cambiario son muy cortos y priorizamos esos encargos: le decimos enseguida si el material que tiene permite un informe en el tiempo disponible. Los plazos procesales concretos debe confirmárselos su abogado.

Lo que tengo es la copia de color del albarán, no la hoja de arriba. ¿Sirve?

Sirve para cotejar la firma y estudiar la forma del trazo, y en muchos casos basta. No sirve para lo que depende de la presión real: el relieve en el reverso, el orden en que se cruzan las tintas o los retoques, porque la copia autocopiativa no lleva tinta del bolígrafo sino colorante del propio papel. Si lo que se discute es un importe añadido después, hay que localizar la hoja original.

La firma del albarán no se parece a la del DNI del trabajador. ¿Es falsa?

No se puede concluir eso sin más. Un albarán se firma de pie, con prisa y apoyando sobre una carpeta o sobre el capó, y esa falta de apoyo cambia la presión, acorta la firma y mete temblores que son del soporte y no de la mano. Para estos casos pedimos material de comparación de la misma naturaleza: otros albaranes y partes firmados en las mismas condiciones.

Son muchos albaranes de varios años. ¿Hay que peritarlos todos?

Normalmente no, y conviene no hacerlo. Se empieza por una muestra representativa que cubra el periodo y los distintos formatos, y con eso se ve si hay un patrón y dónde está. A partir de ahí se decide, con su abogado, si merece la pena extender el estudio al resto. Así el presupuesto se ajusta a lo que de verdad hace falta.

Actualizado el · Esteban Saura, perito calígrafo colegiado nº 4828

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