Quién firma los informes · Perito calígrafo desde 1996
Esteban Saura, perito calígrafo
Un informe pericial vale lo que vale quien lo firma y lo defiende en la sala. Esto es lo que debe saber de nosotros antes de encargarnos un peritaje.
En corto · ¿Quién es Esteban Saura?
Perito calígrafo judicial en ejercicio desde 1996, colegiado con el número 4828 en el Ilustre Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de la Región de Murcia, el colegio del que salen las listas de peritos que se remiten a los juzgados. Trabaja en la Región de Murcia y en la provincia de Alicante, por encargo de particulares, despachos de abogados y procuradores, y por designación judicial, y ratifica sus informes ante el tribunal.
Casi treinta años de ejercicio
Esteban Saura ejerce como perito calígrafo desde 1996: casi treinta años analizando firmas, escritos manuscritos y documentos, y defendiendo los informes ante los tribunales. Ese recorrido es lo que permite distinguir lo que de verdad delata una falsificación de lo que solo es una variación normal de la escritura de una persona.
Colegiación y ámbito
Esteban Saura es perito calígrafo judicial, colegiado con el número 4828 en el Ilustre Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de la Región de Murcia. De ese colegio salen las listas de peritos que cada año se remiten a los juzgados para las designaciones judiciales.
Nuestro ámbito de actuación habitual es la Región de Murcia y la provincia de Alicante, tanto en el terreno judicial como en encargos privados de particulares, empresas y despachos de abogados.
Qué hacemos y qué no
Nos dedicamos a la grafística y la grafocrítica: determinar la autoría o la falsedad de firmas, textos manuscritos y documentos, y explicarlo en un informe que se sostenga ante un tribunal. También trabajamos la grafoterapia, que es un área distinta y en desarrollo.
No damos asesoramiento jurídico: eso es trabajo de su abogado. Y no adaptamos la conclusión a lo que le convenga a quien nos paga. Si el estudio no apoya su tesis, se lo diremos antes de gastar dinero en un informe.
Y hay cosas que sencillamente no se pueden sacar de una escritura, por mucho que se nos pregunten. Las decimos aquí porque creemos que un perito se mide tanto por lo que afirma como por dónde se para:
- No deducimos quién es la persona a partir de su letra
- Ni la edad, ni el sexo, ni la profesión, ni el estado de ánimo, ni si dice la verdad. Se puede describir cómo se ejecutó un trazo —con qué presión, a qué velocidad, con paradas o sin ellas—, pero de ahí a retratar a alguien hay un salto que no damos en un informe.
- No valoramos la capacidad mental de quien firmó
- Es una pregunta médica y jurídica, no caligráfica. Lo que sí podemos describir es lo que se ve en el papel: un trazo lento, tembloroso, con apoyos o con ayuda de otra mano. Que eso signifique falta de capacidad lo dirán un médico y un juez, no nosotros.
- No fechamos una tinta
- Determinar cuándo se escribió algo por la edad de la tinta exige análisis de laboratorio químico, que es otra especialidad. Lo que sí resolvemos es el orden: qué trazo se hizo antes y cuál después, que suele ser justo la pregunta que importa en un documento con añadidos.
- No concluimos más de lo que el material permite
- Cuando los indubitados son pocos, están alejados en el tiempo o solo hay copias, la conclusión se gradúa y el informe lo dice. Un dictamen categórico sobre material pobre es el defecto que más veces encontramos al revisar informes ajenos, y no vamos a cometerlo nosotros. Si está decidiendo a quién encargar el suyo, lo hemos puesto por escrito en cómo elegir un perito calígrafo.
Cómo trabajamos
- Escuchamos el caso y miramos el material que tenga, aunque sea una fotografía del móvil.
- Le decimos si hay recorrido: si el documento y los indubitados dan para concluir algo, y qué falta si no.
- Presupuesto cerrado antes de empezar, y un plazo concreto según la complejidad.
- Estudio y redacción del informe, con las imágenes y cotejos que sostienen cada afirmación.
- Ratificación en la vista si el tribunal nos cita.
Nuestro compromiso
- Conclusiones honestas
- Cuando el material permite afirmar, se afirma. Cuando solo permite hablar de probabilidad, se dice así. Un informe categórico sin base no aguanta el interrogatorio de la otra parte.
- Todo explicado
- El informe se escribe para que lo entienda el tribunal y también usted: cada conclusión va acompañada de las imágenes que la demuestran.
- Confidencialidad
- El contenido de los documentos y la propia existencia del encargo son confidenciales.
- Precio cerrado
- Los honorarios se pactan antes de empezar, con presupuesto previamente cerrado. Sin sorpresas al entregar.
Contacto
Teléfono y WhatsApp: +34 618 93 70 60. Correo: esteban.saura@gmail.com. También puede escribirnos desde el formulario de la web, adjuntando una imagen del documento.
Preguntas frecuentes sobre nuestra actuación
¿Está colegiado?
Sí. Esteban Saura es perito calígrafo colegiado con el número 4828 en el Ilustre Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de la Región de Murcia.
¿Actúa por designación judicial o solo por encargo privado?
De las dos formas. Como perito de parte, cuando nos encarga el estudio un particular, una empresa o un abogado; y por designación judicial, cuando el juzgado nos nombra dentro de un procedimiento.
¿En qué zonas trabaja?
En la Región de Murcia y en la provincia de Alicante, que es donde podemos ver los originales y comparecer en los juzgados sin que eso encarezca el encargo.
¿Puede analizar el caso antes de que decida contratar?
Sí. La primera valoración sirve precisamente para eso: ver si el estudio tiene recorrido. Si no lo tiene, se lo decimos y no hay informe ni factura.
¿Quién firma el informe que se aporta al juzgado?
El mismo perito que lo ha hecho y que comparece a ratificarlo: Esteban Saura, colegiado nº 4828.
¿Pueden decir la edad o el carácter de quien escribió un documento?
No, y no es una limitación nuestra sino de la disciplina. La pericia caligráfica determina autoría y autenticidad; no deduce de la letra la edad, el sexo, la profesión, el estado de ánimo ni la veracidad de quien escribe. Lo que describe un informe es cómo se ejecutó el trazo, no cómo es la persona.
Mi padre firmó estando muy enfermo. ¿Pueden decir si estaba en condiciones?
Podemos describir lo que se ve en el papel: un trazo lento, tembloroso, con apoyos, con interrupciones o con indicios de que otra mano guió la escritura. Lo que no nos corresponde es concluir si había o no capacidad para otorgar el acto: eso es una valoración médica y jurídica. Nuestro informe aporta los datos; la conclusión legal la hace el tribunal.
¿Pueden saber de qué fecha es un documento por la tinta?
No. Fechar una tinta exige análisis químico de laboratorio, que es otra especialidad distinta de la nuestra. Lo que sí resolvemos, y suele ser lo que de verdad se discute, es el orden de ejecución: si un texto, una cifra o una firma se escribieron antes o después que el resto.
¿Y si el informe acaba perjudicando a quien lo encarga?
Se lo decimos, y se lo decimos antes de que pague un informe completo. La primera valoración del caso no se cobra precisamente para eso. Un dictamen que afirma más de lo que el material sostiene se desmonta en la vista y le habrá costado el dinero dos veces; preferimos perder el encargo a firmar eso.
Actualizado el · Esteban Saura, perito calígrafo colegiado nº 4828