Pericial caligráfica · Lorca y Guadalentín · Desde 1996

Perito calígrafo en Lorca

Determinamos si una firma o un escrito los hizo quien parece haberlos hecho, y lo explicamos en un informe pericial que se aporta al procedimiento. Trabajamos en Lorca y en la comarca del Guadalentín desde 1996, por encargo de particulares, despachos y por designación judicial.

En corto · ¿Qué hace un perito calígrafo en Lorca?

Compara el documento discutido con escritos auténticos de su supuesto autor y concluye si salieron de la misma mano. En Lorca y el Guadalentín pesan sobre todo los papeles de las comunidades de regantes y las cooperativas: hojas de firmas de juntas, actas manuscritas y acuerdos de riego hechos sin notario. El informe se aporta al pleito y lo ratificamos ante los juzgados de Lorca si el tribunal nos cita. Presupuesto cerrado antes de empezar y primera valoración sin coste.

Lo que más nos llega de Lorca

Aquí casi todos los encargos tienen un papel escrito a mano detrás y una familia o una explotación de por medio. Estos son los casos típicos de la comarca.

Hojas de firmas y actas de juntas
Comunidades de regantes, cooperativas y sociedades agrarias: una hoja de asistencia con una casilla por socio, o un acta manuscrita en el libro. Se impugna el acuerdo y lo primero que se discute es quién firmó qué. Es el encargo más característico de la comarca y está explicado más abajo.
Testamentos y papeles de reparto escritos a mano
Aparece un escrito del padre o de la madre repartiendo las tierras, y los hermanos no se ponen de acuerdo sobre si lo escribió él. Se compara con cartas, cuadernos y anotaciones suyas de esa época. Lo explicamos en peritaje de testamentos ológrafos.
Documentos del campo firmados sin notario
Contratos de arrendamiento rústico, compraventas de parcela, repartos de agua y de riego, acuerdos de linde. Escritos a mano, a veces en una hoja de cuaderno, y es justo ahí donde después se discute la firma o aparece un párrafo añadido.
Recibos, jornales y cuentas de explotación
Partes de jornadas, recibos de cosecha, cuentas manuscritas entre socios o entre familiares. Cuando la relación se rompe, estos papeles son la única prueba que hay, y conviene saber si están completos tal como se firmaron.
Firmas de personas mayores o enfermas
Documentos firmados en los últimos meses de vida, cuando se discute si la persona firmó por su propia mano o con la mano guiada por otro. Es una pregunta sobre el grafismo, y como tal se puede estudiar.

Y también lo de siempre: firmas falsas en contratos y documentos bancarios, pagarés con el importe alterado, documentos con añadidos posteriores y escritos anónimos.

Las hojas de firmas de las juntas: el encargo más propio de aquí

Es el caso que no nos llega de ninguna otra comarca con esta frecuencia, y el que mejor explica cómo trabajamos. En el Guadalentín la vida agrícola se organiza en comunidades de regantes, cooperativas y sociedades agrarias —y en la Vega Media, en las comunidades de propietarios de las urbanizaciones, que tienen su propia página: perito calígrafo en Molina de Segura—, y todas funcionan igual: una junta, una hoja de asistencia que se va pasando de mano en mano, una casilla por socio y una firma dentro de la casilla. Cuando después se impugna un acuerdo —un reparto de agua, una derrama, el cese de un cargo, una venta—, lo primero que se discute es esa hoja. «Yo no estuve en esa junta y ahí aparece mi firma.»

Conviene saber de entrada que una firma puesta en una casilla de un centímetro es de las más pobres que se pueden peritar. Está reducida, abreviada, a veces es solo un rasgo; se hace de pie, apoyando la hoja en cualquier sitio, con el bolígrafo que va con la hoja y con gente esperando detrás. Hay poquísima materia gráfica que medir. Si alguien le promete una conclusión rotunda sobre un rasgo de ese tamaño, desconfíe.

Y por eso aquí la pregunta útil suele ser otra. En vez de intentar atribuir una firma minúscula a una mano concreta, que es muy difícil, se estudia la hoja entera: si varias firmas de la lista las hizo la misma mano. Eso sí es alcanzable, y bastante más de lo que la gente supone. Una hoja que se pasa entre treinta personas a lo largo de una mañana deja treinta escrituras distintas, con treinta inclinaciones, treinta presiones y pequeñas diferencias de bolígrafo y de apoyo. Cuando cuatro o cinco firmas comparten la misma presión, la misma inclinación, el mismo ritmo y la misma manera de colocarse respecto de la raya de la casilla, eso no es casualidad: es una mano que firmó varias veces seguidas. Demostrar eso puede tumbar el acuerdo sin necesidad de atribuir nada a nadie.

Lo que pedimos para este tipo de encargo es muy concreto: la hoja original, no una fotocopia —la presión y el surco son aquí casi todo el argumento—, y hojas de asistencia de juntas anteriores no discutidas, que nos dan la firma de cada socio en esa misma situación de casilla estrecha y prisa. Comparar una firma de hoja de asistencia con la de una escritura notarial, hecha sentado y despacio, lleva a diferencias que no significan nada.

Las actas manuscritas y lo que se añade después

El otro encargo que se repite en la comarca viene del mismo sitio: el libro de actas. Muchas comunidades de regantes y sociedades pequeñas siguen llevando las actas a mano, y en el acta está el acuerdo que luego se ejecuta. Lo que se discute entonces no es quién escribió el acta, que normalmente nadie niega, sino si dice hoy lo que decía el día que se firmó.

Eso deja rastro y se examina con el original delante: un párrafo añadido al final del espacio libre que quedaba, una cifra con un dígito retocado, una línea escrita con el renglón más apretado porque había que meterla donde ya no cabía, un cambio de bolígrafo a mitad del acta, una hoja del libro que no tiene el mismo relieve de escritura que las de alrededor. También el orden: si la firma del secretario está debajo o encima del último párrafo, que se ve en el cruce de los trazos. El procedimiento es el de documentos alterados, aplicado a un cuaderno en vez de a un contrato.

Y una variante propia del agua: los papeles de cesión y de tanda de riego, que casi nunca pasan por notario. Un cuaderno, una hoja suelta, un acuerdo de dos líneas y dos firmas. Cuando el valor del agua cambia, ese papel de dos líneas vale mucho dinero y se discute. Se perita igual que cualquier otro documento manuscrito, con la ventaja de que suele haber otros papeles de la misma mano y de la misma época en el mismo cuaderno.

Y lo de la familia y la tierra

Lo que sí compartimos con toda la comarca es la herencia: el escrito del padre repartiendo las tierras, el papel que aparece en un cajón años después. Ese asunto está explicado a fondo, con los plazos y cómo funciona la adveración ante notario, en peritaje de testamentos ológrafos, y lo que hace falta reunir para comparar cuando la persona ya no está, en la página de Orihuela y la Vega Baja, donde es el encargo dominante. No lo repetimos aquí para no hacerle leer dos veces lo mismo.

Dónde actuamos

Atendemos encargos en Lorca y en toda su comarca, y comparecemos en los juzgados de Lorca cuando el tribunal nos cita a ratificar: Lorca, Águilas, Puerto Lumbreras, Totana, Aledo, Mazarrón, Alhama de Murcia y las localidades del valle del Guadalentín. Trabajamos también en el resto de la Región de Murcia y en la provincia de Alicante.

Estamos colegiados con el número 4828 en el colegio profesional de la Región de Murcia del que salen las listas de peritos que se remiten a los juzgados, y ejercemos desde 1996. La trayectoria completa está en sobre el perito.

Cómo empezamos

Desde Lorca, lo primero no es coger el coche. Mándenos una fotografía nítida del escrito por WhatsApp o por correo y cuéntenos qué se discute: con eso le decimos sin coste si el estudio tiene recorrido y qué material de comparación hay que buscar, que suele ser la parte que lleva más tiempo. Si hay informe que hacer, le pasamos un presupuesto cerrado por escrito y usted decide antes de que empecemos. El procedimiento entero está explicado en cómo se encarga un peritaje, la forma de hacer la foto en peritaje a distancia y lo que condiciona el precio en honorarios.

Si el documento está en una notaría o ya en el juzgado, no hace falta sacarlo de allí: vamos a examinarlo donde esté. Y todo lo que nos cuente queda entre nosotros, también el hecho de habernos llamado, que en un asunto de familia no es poca cosa.

Preguntas frecuentes sobre el peritaje caligráfico en Lorca

Mi firma aparece en la hoja de asistencia de una junta a la que no fui. ¿Se puede demostrar?

Se puede estudiar, y muchas veces con resultado útil, aunque no siempre por la vía que usted espera. Atribuir una firma de un centímetro a una mano concreta es difícil. Lo que sí es alcanzable es determinar si varias firmas de esa misma hoja las hizo la misma mano: la presión, la inclinación y el ritmo compartidos delatan a quien firmó cuatro casillas seguidas. Hace falta la hoja original.

¿Por qué necesita la hoja original y no le basta una fotocopia?

Porque en una firma tan pequeña el argumento está en la presión y en el surco que el bolígrafo deja en el papel, y eso una fotocopia no lo reproduce. Con una fotocopia se puede dar una primera opinión sobre si merece la pena seguir, pero un informe que vaya a sostenerse en el juzgado necesita el original o una exhibición del original.

Soy el presidente de la comunidad y me acusan de haber firmado por otros. ¿Esto sirve también para defenderse?

Sí, y es la mitad de los encargos de este tipo que recibimos. El estudio se hace igual y puede concluir que las firmas discutidas son compatibles con escrituras de personas distintas, lo que descarta la acusación. Descartar es técnicamente más alcanzable que atribuir, así que la posición de quien se defiende suele ser mejor de lo que teme.

Un acta del libro tiene un párrafo que yo juraría que no estaba. ¿Se ve eso?

Con el libro original en la mano, bastantes veces sí: el renglón apretado para meter texto donde ya no cabía, el cambio de bolígrafo, el relieve distinto, y sobre todo si el párrafo pasa por encima o por debajo de la firma del secretario. No siempre da una conclusión rotunda, pero es una de las preguntas que mejor responde la pericia caligráfica.

¿Se puede saber si el acta se escribió el día de la junta o meses después?

La fecha de una escritura no se determina estudiando la tinta: eso es laboratorio químico y no es nuestro campo. Lo que sí se resuelve es el orden: si la fecha y el texto se escribieron en la misma sesión que el resto del acta o se añadieron luego, y si las hojas del libro guardan la secuencia que dicen guardar.

Es un acuerdo de cesión de agua escrito a mano en un cuaderno. ¿Eso se perita?

Igual que cualquier otro documento manuscrito, y suele ser terreno favorable: en el propio cuaderno hay normalmente más anotaciones de la misma mano y de la misma época, que es exactamente el material de comparación que hace falta. Lleve el cuaderno completo, no la hoja arrancada.

Nos citan en el juzgado de Lorca. ¿Comparece usted a ratificar?

Sí. Comparecemos en los juzgados de Lorca cuando el tribunal nos cita, y conviene contar con ello desde el encargo: un informe que el perito no ratifica cuando se le pide pierde fuerza. También atendemos los partidos de Totana y Águilas y el resto de la Región.

Actualizado el · Esteban Saura, perito calígrafo colegiado nº 4828

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